sábado, 17 de noviembre de 2012

Año nuevo = pequeños cambios

Hoy, sábado 17 de Noviembre, dos días después de haber cumplido un año más de vida, me encuentro en la universidad, conociendo la música de 20 artistas que son los mejores de todos lo tiempos. Son las 10:26 de la mañana y lo único que he comido es un pedazo de pastel de chocolate, que sobró el día de mi cumpleaños, más un vaso de leche, más unos deditos de chocolate, unas oreo con crema de chocolate y una coca-cola (obligada por la máquina debido a que pensé que había agua pero no era así). En este momento surgen muchas ideas en mi cabeza. Primero, creo que este nuevo año será necesario hacer un cambio extremo en mi alimentación, creo que la única comida decente de este nuevo año ha sido un sandwich ranchero que me comí ayer. Lo único que se me ocurre tras hacer un recuento de lo que me he comido es que moriré sola y obesa y que el motivo de mi fallecimiento será un coma diabético. Tras pensar en mí y en los cambios que he tenido desde que tenía 20 años, esto fue hace sólo 3 días, creo que soy una mejor persona, pero no en todos los sentidos. Creo que soy más madura en esto de las relaciones, o más importaculista, aún no sé. Después pienso que, aunque piense que de una u otra forma soy responsable de todo lo que me pasa, creo que yo he hecho las cosas bien, al menos de manera consciente (muajaja). Caeré en un cliché propio y diré que este año las cosas serán diferentes, que cambiaré y seré esa persona que todos quieren que sea (mentira). Pero, la verdad, es que me convertiré en eso que siempre he querido ser, cosa que sé que a muchos no les agradará, pero es que ese es mi problema. Mi falso Self es cada vez mayor y me está empezando a molestar, espero que las terapias me ayuden en esto. Eso sí, creo que empezaré a hacer pequeños cambios que me ayuden a lograr aquello que quiero. Empezaré a pensar qué es lo que no quiero. Por ejemplo, no quiero tomar mucho riesgos, no me interesa. Es decir, yo sé que para muchos es importante tomar riesgos, hacer cosas "locas" para sentir que hacen un cambio en sus vida. Creo que no soy tan así. Soy más de las que cambian pequeñas cosas. Cambiaré en la parte económica, creo que empezaré a ahorrar. También cambiaré en mis hábitos de lectura, leeré más, siempre digo que no hay tiempo pero sí lo hay. Dejaré un poquito la melancolía, no del todo, no me interesa sacarla del todo de mi vida, sólo que, últimamente, ando muy llorona. Bueno, en este momento no se me ocurren más cosas y es importante empezar a trabajar en la tesis, pero esto es un poco de lo que se vendrá este nuevo año que empezó hace 2 días. Por último, citaré a Neil Armstrong y diré «Este es un pequeño paso para un hombre (mujer) pero un gran salto para la humanidad». Pd: Tataré de cambiar mi hábitos alimenticios. Si no vuelvo a aparecer es porque en mi intento por cambiar morí de un coma diabético.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Las cosas están así

Faltando 4 días para mi cumpleaños la emoción me invade. Es que pensar que el 15 de noviembre a las 12:15 am le daré mi vuelta número 21 al sol me hace muy feliz. Normalmente, me gustan los cumpleaños, me encanta que la gente que quiero cumpla años y hacer que ese día la pasen muy bien, entonces imagínense cómo será cuando cumplo año. Normalmente, no hago nada, pero trato de hacer lo que me gusta ese día. Trago como cerda, me río mucho, trato de hacer mi día especial. Pero no sólo eso me tiene emocionada, creo que las cosas en el plano sentimental están mejorando, creo que estoy madurando y eso me gusta muchísimo. No voy a decir que estoy perfectamente y que de vez en cuando no tengo una que otra regresión, pero hago lo que sea por manejar mis pensamientos y elaborarlo. Ojalá con la terapia todo sea mejor. Hace poco, estaba leyendo un libro de Ronald Barthes, que por cierto me acabo de dar cuenta que nació el 12 de Noviembre, llamado "Fragmentos de un discurso amoroso" y fue muy chévere, porque me hacía poner en el papel de enamorada y me hizo preguntarme ¿qué se sentirá estar enamorada? ¿Algún día llegaré a estarlo? ¿Algún día podré sentir todo lo que Barthes describió en su libro? Creo que he sentido varias cosas, creo que en este momento siento varias de las cosas que ahí describió, pero me encantaría sentir mucho más y algún día poder decir "me enamoré y ese sentimiento ha durado muchísimo tiempo".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Romper nuestras reglas

Este post, nace de la desesperación, de la ansiedad, de las pulsiones más agresivas que tengo como ser humano. Hoy, mi día empezó muy normal. Me levanté, me bañé, me vestí y salí de mi casa para la universidad, sí, ya sé, es sábado pero es necesario trabajar un poco en la tesis que tengo que entregar el 26 de Noviembre. Y bueno, antes de salir, gracias a mi hermoso inconsciente, empecé a pensar en escribir algo sobre lo que pasa después de romper nuestras propias reglas. Cuando la idea surgió dije: "ahora que vaya en el bus lo pienso un poco y cuando llegue lo escribo". Pero no fue así. Creo que lo había olvidado hasta que vi a un ser repugnante a quién, en varias ocasiones, he pensado que sería mejor asesinar. No lo he hecho y no creo que lo haga, aunque me gusta mucho pensarlo. Entonces, en ese momento pensé en escribir un poco acerca de romper nuestras propias reglas. Desde el psicoanálisis, las personas que rompen las reglas sociales están atacando la norma como representación de atacar a sus figuras de autoridad primarias (en especial a los padres). Pero, una cosa es romper las reglas de afuera y otra muy diferente es romper tus propias reglas. Sí, para muchos será lo mismo, es decir, estamos yendo en contra de nuestro superyó. En este momento, creo que cualquiera de mis normas que haya roto lo hice por tarada, por boluda, por ser una hija de puta. Cuando este post se me vino a la cabeza pensé que iba a decir algo así como: "si uno rompe las reglas tiene que pensar que no le estás haciendo daño a la sociedad, sino que debés pensar que las consecuencias sólo las vas a vivir vos y ya". Ahora pienso lo mismo, pero, invadida por un profundo odio, creo que la única razón por la que rompo mis reglas es por mi tendencia a la autoflagelación. Así que vos, que está leyendo este blog pensá si vas a romper tus reglas por ser, aparentemente, más liberal y tener una mentalidad Hakuna Matata, YOLO, Don't worry be happy, o si lo hacés porque tenés un superyó como el mío que lo único que quiere es hacerte la vida imposible.