domingo, 29 de julio de 2012
¡Cosas de relaciones!
A veces, después de mucho tiempo es que nos damos cuenta de todo aquello que hemos sembrado. Soy de esas personas que piensan que las relaciones funcionan si ambas partes ponen de su parte, pues de no ser las cosas no irán hacia ninguna parte. Creo que en todos lo momentos de las relaciones se debe hacer un alto y pensar en todas aquellas acciones que se han llevado a cabo, para así hacer un pequeño balance general sobre el estado de la relación. Ver qué está funcionando, qué podría ser modificado y qué, definitivamente, debe ser cambiado. Muchas veces, por el afán del momento, por la felicidad o por la rabia dejamos pasar estas pequeñas cosas que, de una u otra forma, serán las que poco a poco decidan el rumbo de la relación. Últimamente he sido de ese tipo de personas. Pero es que entiendo que hay otros problemas, por ejemplo, si uno suele ser de esas personas que todo lo racionalizan jamás podrás disfrutar de esa clase de cosas, porque vas a pensar en si está bien o si está mal lo que estás haciendo y no vas a disfrutar lo que estás viviendo. Pero es ahí donde radica el problema. Hay que hallar un equilibrio, un punto medio. Ese punto en el que decís "qué bacano (o qué aburrido) ha sido esto, ha pasado un tiempo y creo que debería pensar en las cosas en general, lo bueno y lo malo, las peleas y esos momentos románticos, para así saber qué se debe continuar haciendo y qué debe ser dejado a un lado". Sí, ya sé que es difícil y un poco complicado hacer ese tipo de cosas, pero pensemos de esta forma y seamos realistas, NO podés estar bien en los otros aspectos de tu vida si alguno está mal, y menos cuando en uno de esos aspectos tu libido está tan implicada y comprometida.
Ayyy, qué complicado es esto de las relaciones, pero estoy segura que pase lo que pase estaré dispuesta a compartir mi libido con alguien. No creo que sea en vano todo lo que he pasado.
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