domingo, 28 de octubre de 2012
Cambios, cambios everywhere
En algún momento de mi vida, decidí, inconscientemente, convertirme en esto que soy. Pasé de ser una persona negativa a ser una "importaculista-depresiva". Siento que ahí hay una contradicción. Si digo que soy importaculista nada me debería importar importar y, por ende, debería dejar de deprimirme por lo que me pasa. Pero bueeehh, ser "importaculista" y hacer que lo patético de mi vida se vea gracioso creo que me ha servido. Hace poco lo hablaba con una amiga y es algo así como: me río de lo que me pasa sabiendo que las cosas están mal y que mi vida es una porquería. Me río porque esos son los único momentos en los que disfruto un poco de los cosas, en los que me puedo reír de mí y de lo que hago. Muchos pensarán algo así como "cómo le ve el lado positivo a la vida", pero no. No es eso, ni más faltaba. Me gusta ser negativa, me gusta esperar lo peor. Pero ese es mi problema, uso muchos mecanismos defensa y eso es lo que debo cambiar.
Las cosas serán así
Tomaste la decisión y querés continuar conmigo. Después, me mandé un par de cagadas y seguiste ahí. Sé que tu estadía en mi vida si sigo haciendo lo mismo no va a durar mucho, pero quiero que sepás que, aunque tenga mucho miedo, voy a hacer todo lo posible por arreglar el terreno en el que se construirá nuestra relación. Quiero que VOS me ayudés, quiero que ambos nos lancemos al vacío y dejemos los miedos de lado. En ocasiones, pienso que para VOS es mucho más fácil dejar los miedo y que, de una u otra forma, yo soy la que hace que estén ahí, pero quiero que sepás que los cambios que vienen no serán fáciles y lo que más deseo es que estemos juntos y que trabajemos como esa pareja que somos para que las cosas salgan bien.
lunes, 22 de octubre de 2012
Mi cambio y tu confusión
Todo cambia si vos querés. Esa frase es un poco, mucho, lo contrario a lo que soy, pero encaja perfectamente en este momento. Tras días de angustia, semi-depresión y reflexiones que siempre me llevaban a actuar igual y a no hacer nada con ellas, decidí que lo mejor era cambiar. Es algo así como el poder del contexto. Creo que es hora de dejar de quejarme de lo que hago, de mis decisiones y enfrentar lo que me está pasando. No huir. No quiero huir más. Te quiero a VOS y eso es lo que debería de importarme en este momento. No soy feliz con VOS porque no quiero. Y, en este momento, ser feliz con VOS es lo que más quiero y es eso por lo que voy a luchar. Quiero hacer planes a tu lado y buscar la forma de ejecutarlos. Quiero seguir siendo esa persona en la que pensás cuando pensás en tu futuro. Quiero saber que estoy con VOS y VOS estás conmigo siempre, aunque no siempre sea físicamente. Quiero que luchemos por sacar esta relación adelante. Quiero que seas esa persona por la cual me tire al vacío sin importar qué tan lejos esté el fondo ni qué tan duro sea el golpe. Quiero que alguna vez decidás tirarte conmigo o por mí al vacío y que caigamos juntos. Te quiero, siempre lo he hecho y lo quiero hacer por mucho más tiempo.
Y ahí está tu indecisión. Esa que he sembrado, sin querer queriendo, por tantos meses. Te comprendo, no creás que no lo hago. Creo que al final, o desde un principio, siempre fui como Oliveira, el de "Rayuela". Tal vez pienso como él cuando dice "no renuncio a nada, simplemente hago todo lo que puedo para que las cosas me renuncien a mí". ¿Sabés algo? No estoy orgullosa de ver en lo que me he convertido. Pero ahora eso qué más da. Ya nos traje hasta aquí. Ya sembré en vos muchos de mis pensamientos. Y créeme cuando te digo que eso que hizo "click" en VOS cuando te dije que "tal vez no puedo quererte más de lo que te estoy queriendo" no surgió en ese momento. Como te digo "hizo click". Ya lo sabías y yo también. Sé que la decisión que tomés es mi culpa. También es tuya, pero también es mía. Lo siento por tanta inestabilidad. Lo siento por no ser aquello que deseás que sea. No sé si, al final, esto sea una despedida o sólo una reflexión que nos haga mejorar. Sólo sé que esto es lo que nos está pasando en este momento y debemos afrontarlo. Cuando te pedí que no fueras como yo fue porque alguien en esta relación debe tener los pantalones para tomas las decisiones. Sólo te digo algo y es que si decidís continuar conmigo y luchar por construir algo juro que voy a dar todo de mí para que las cosas salgan bien. Sí, ya sé que esto no es nuevo, pero juro que es diferente.
viernes, 19 de octubre de 2012
Y aún no hago "click"
Todo, empezando por mí, puede irse a la puta que lo parió. Sí, ya sé que es una frase bastante fuerte, pero quiero que sepan que es la más "aliviadora" de dolores. En estos momentos pienso en TODO lo que he hecho para llegar hasta donde estoy y me doy cuenta de que todo lo he hecho mal. Necesito empezar con la terapia. Necesito cambiar. Necesito encontrar por qué actúo como lo hago. Necesito querer ser feliz otra vez. ¿En qué momento me convertí en este tipo de persona? ¿En qué momento dejé de querer ser feliz? Sí, ya sé que siempre digo que las personas como yo no pueden ser felices porque todo el tiempo están pensando las cosas. Pero seamos realistas. No soy feliz porque siempre estoy buscando el detalle, la excusa, ese pequeño momento que me impide serlo. No voy a negar que el entorno ayuda, VOS ayudás a que se den esos momentos de que obstaculizan mi felicidad, pero a fin de cuentas el problema no sos VOS, sino yo que me identifico proyectivamente en VOS y, como somos tan diferentes, no te das cuenta de lo que pasa. Me odio más de lo que te pueda llegar a odiar en este o en cualquier otro momento de mi vida (pasado y futuro). Odio haber escogido ser racional, pero también me gusta. Me siento segura con eso. Odio saber qué me pasa. Odio saber que algo me está pasando. Odio haber pensando esto tantas veces y aún no haber hecho click. Odio tener que pensar en cosas que han pasado en esta relación para poder alejarme de VOS. Odio tener que alejarte de mí por no poder manejar esto. Me odio como jamás había odiado a alguien en toda mi vida.
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