domingo, 28 de octubre de 2012

Cambios, cambios everywhere

En algún momento de mi vida, decidí, inconscientemente, convertirme en esto que soy. Pasé de ser una persona negativa a ser una "importaculista-depresiva". Siento que ahí hay una contradicción. Si digo que soy importaculista nada me debería importar importar y, por ende, debería dejar de deprimirme por lo que me pasa. Pero bueeehh, ser "importaculista" y hacer que lo patético de mi vida se vea gracioso creo que me ha servido. Hace poco lo hablaba con una amiga y es algo así como: me río de lo que me pasa sabiendo que las cosas están mal y que mi vida es una porquería. Me río porque esos son los único momentos en los que disfruto un poco de los cosas, en los que me puedo reír de mí y de lo que hago. Muchos pensarán algo así como "cómo le ve el lado positivo a la vida", pero no. No es eso, ni más faltaba. Me gusta ser negativa, me gusta esperar lo peor. Pero ese es mi problema, uso muchos mecanismos defensa y eso es lo que debo cambiar.

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